ARMILLARIA MELLEA

El hongo Armillaria mellea es el causante de una enfermedad en las plantas sensibles que provoca la pudrición del sistema radicular, lo cual mata a la planta por inanición, ya que le impide absorber el agua y los nutrientes del suelo. Las partes aéreas de la planta afectada están libres del hongo. Esto me ha permitido coger esquejes de las mismas y reproducirlas a través de injertos o del enraizado con hormonas, a los primeros síntomas de afectación, antes de su muerte definitiva.

 

La Armillaria mellea es uno de los mayores problemas fitosanitarios del Jardín. Cada año es el causante de la muerte de una docena de árboles y arbustos, que mueren fulminados tras la brotación-floración primaveral. A mediados de Otoño salen las setas de la Armillaria junto a la base del tronco de los árboles afectados.  Con frecuencia, una vez arrancado el arbol, siguen saliendo setas durante años en los trozos de raíces que han quedado en el suelo. El hongo se transmite por las esporas que emiten las setas. Si una espora cae en una herida de la corteza de un arbol sensible, germina y empieza a invadirlo con los filamentos de su micelio, que van comiendo el cambium que es la parte más nutritiva y tierna del arbol, formando una maraña de filamentos blanco-grisáceos bajo la corteza. El arbol afectado empieza a languidecer pero sigue vivo, hasta que en la Primavera, con el reinicio de la circulación de la savia, el hongo también se reactiva y acaba matando al arbol de forma fulminante, al no poder éste alimentar los nuevos brotes y flores.

 

 

 

Con la muerte del arbol no muere la Armillaria sino que sigue creciendo bajo el suelo extendiendo sus filamentos por las raíces más finas y, cuando contacta con la raiz de otra planta sensible, la invade también, extendiéndose por el subsuelo como una mancha de aceite, yendo de arbol en arbol. De esta manera va matando todas las plantas que encuentra en su camino, respetando únicamente las plantas resistentes o las medianamente resistentes, que son las capaces de sintetizar anticuerpos vegetales contra el hongo, de manera que, aunque son invadidas por éste, los anticuerpos destruyen más o menos rápidamente al hongo y cesa su invasión.

 

Es posible destruir al hongo cuando solamente está empezando su invasión arrancando de raiz la planta afectada. Después deben quemarse en el mismo hoyo todas las partes de la planta, sobretodo la base con las raíces principales. En el caso de una invasión mayor poco se puede hacer, ya que el hongo está en el subsuelo y no se . La única manera de acabar con él es sembrar una barrera de árboles resistentes, que impiden su expansión.

 

 

 

En esta foto de la base del tronco de un Saúco, Sambucus nigra,  se aprecia el micelio blanco de la Armillaria mellea que ha causado la pudrición del sistema radicular y la emisión de raíces directamente del cambium subcortical  que se dirigen hacia la tierra, como estrategia para sobrevivir al ataque del hongo. El Saúco estaba prácticamente muerto con las hojas secas, pero, tras unas semanas, rebrotó gracias a la emisión de raíces directamente del tronco.

 

En la siguiente lista he puesto las plantas cuya sensibilidad o resistencia a la Armillaria he comprobado por mi mismo. Las plantas con resistencia intermedia fueron atacadas por la Armillaria y sobrevivieron.

 

SENSIBLES

RESISTENCIA INTERMEDIA

RESISTENTES

Acacia dealbata

Cryptomeria japonica

Acrocarpus fraxinifolius

Acacia longifolia

Eryobotria japonica

Anagyris foetida

Acacia trineura

Ficus carica

Buxus balearica

Actinidia chinensis

Persea gratissima

Buxus sempervirens

Adansonia digitata

Pyrus communis

Casimiroa edulis

Agave attenuata

Sechium edule

Ceratonia siliqua

Alnus incana

Sambucus nigra

Citrus aurantium

Annona cherimolia

Trachycarpus fortunei

Cydonia oblonga

Carica papaya

 

Cyphomandra betacea

Citrus paradisi

 

Fraxinus angustifolius

Cedrus deodara

 

Juniperus chinensis

Cupressus arizonica

 

Juniperus virginiana

Erythrina caffra

 

Livistona chinensis

Eucalyptus gunnii

 

Lucuma mammosa

Feijoa sellowiana

 

Myrtus communis

Harpephyllum caffrum

 

Pinus pinea

Juniperus phoenicea

 

Pinus halepensis

Kigelia africana

 

Pistacia lentiscus

Lavandula stoechas

 

Psidium friedrichsthalianum

Leucaena glauca

 

Prunus cerasus

Litchi sinensis

 

Quercus ilex

Malus pumilla

 

Robinia pseudoacacia casque rouge

Mangifera indica

 

Tilia cordata

Morus alba

 

 

Opuntia robusta

 

 

Passiflora alata

 

 

Passiflora edulis var. edulis

 

 

Passiflora mollissima

 

 

Pistacia vera

 

 

Prunus amigdalus

 

 

Prunus armeniaca

 

 

Prunus avium

 

 

Prunus cerasifera

 

 

Prunus persica

 

 

Psidium guajaba

 

 

Psidium littorale longipes

 

 

Quercus coccifera

 

 

Rosa ssp.

 

 

Sequoia sempervirens

 

 

Tamarix gallica

 

 

Thuia orientalis

 

 

Vitex agnus-castus

 

 

Vitis vinifera

 

 

 

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