Injerto de Chip mallorquín.

 

Pongo como ejemplo un Injerto de Higuera bífera (que da dos cosechas de higos) sobre

una higuera borde nacida de semilla de unos 4 años.

 

Este tipo de injerto se puede hacer en primavera, cuando el patrón y el injerto están

en pleno crecimiento. También se puede hacer en verano, pero en este caso la yema

no se desarrolla hasta la primavera siguiente.

 

Este método de injerto es especial para higueras y otros ficus, pero también sirve para

cualquier arbol o arbusto de madera blanda. Yo he hecho varios injertos de chip

mallorquín injertando yemas de Datura arbórea o floripondio de flores rojas sobre otro

floripondio de flores blancas, dando lugar a un arbol con flores de dos colores.

 

También es un buen método para el Aguacate, el Mango, la Morera, la Asimina triloba

(Paw-Paw tree) y el Algarrobo.

 

En primer lugar se hace un corte pequeño en el patrón en forma de lengüeta de arriba abajo y luego otro corte más arriba de unos 3 ó 4 centímetros, también en forma de lengüeta más alargada, cortando hasta llegar a la lengüeta inferior y quitando un trozo de corteza con un poco de madera.

En esta imagen se aprecia muy bien la forma del corte y las tres capas del tallo:

A-La capa exterior con la piel o corteza muerta y justo debajo el Floema o corteza viva.

B- La capa intermedia muy delgada o Cambium, que es la única parte del arbol que crece: hacia fuera dando el Floema o corteza y hacia dentro dando el Xilema o madera.

C- La capa interna con el Xilema o madera tierna y viva, la cual, al lignificarse y endurecerse, muere y da lugar a la madera propiamente dicha.

 

A continuación se corta un escudete con un poco de madera que contenga una yema sin desarrollar y una hoja, la cual debe cortarse dejando el pecíolo.

El escudete con madera o CHIP debe ser de madera tierna del mismo año, o sea, que aún no esté lignificada del todo. El Chip debe tener la misma forma exacta del corte que hemos hecho antes al patrón. Se aprecia la yema sin desarrollar y el corte inferior en semibisel que encajará en la lengüeta inferior del corte del patrón.

El pecíolo de la hoja cortada nos sirve para manipular con facilidad el chip, sin tocar la parte interna, lo cual debe evitarse para no contaminar con bacterias y hongos el corte, lo cual haría fracasar el injerto. 

Aquí se aprecian muy bien las tres capas de cualquier planta lignificada. La parte blanca interna es el xilema en vias de lignificación. Le sigue el xilema vivo que poco a poco se va lignificando hacia dentro. Luego viene una capa delgadísima en forma de línea verde que es el verdadero CAMBIUM, la única capa que crece y que debe ponerse en íntimo contacto con el cambium del patrón para que se produzca su unión y el injerto tenga éxito. A continuación le sigue hacia fuera el floema o corteza viva, seguida de la corteza muerta y seca.

 

A continuación se coloca el Chip en el corte del patrón, ajustándolo bien para que coincidan las tres capas antedichas.

Al patrón se le pueden hacer varios injertos a la vez, incluso de diferentes variedades de higuera.

Seguidamente se ata el injerto con cinta plástica transparente. Esta cinta es la misma que se utiliza para los injertos en tomateras y sandías. Es muy resistente, muy facil de manejar y su transparencia permite ver el estado del injerto. También se puede atar con rafia de injertar.

Obsérvese que ha quedado el pecíolo fuera. Esto tiene dos finalidades: por una parte los jugos del pecíolo sirven en los primeros días como alimento e hidratación del chip, el cual los reabsorbe para sobrevivir y por otra parte, si el injerto agarra, al cabo de unos 8 -12 días, al tocar el pecíolo con el dedo, éste cede facilmente y se desprende del chip, dejando en él una marca bien verde y sana. En cambio si el injerto fracasa, el pecíolo cae con dificultad o se queda pegado al chip muerto y seco.

 

Han pasado 8 días y, al hacer una ligera presión con el dedo sobre el pecíolo, éste se ha desprendido con mucha facilidad, lo cual es indicativo de éxito. 

En esta imagen se vé la marca bien verde y sana dejada por el pecíolo al desprenderse. Este detalle significa que el chip está bien vivo y que ya recibe nutrientes y agua del patrón.

En esta fase hay que esperar una semana más y luego desatar el injerto, volviéndolo a atar enseguida, pero dejando la yema descubierta, para que pueda brotar.

Pasadas unas semanas la yema del chip empieza a brotar. En este momento o un poco antes, si se está seguro de que el injerto ha agarrado, se corta el patrón por encima del injerto. En otras especies esto no se debe hacer hasta que los brotes del injerto midan 10 ó 15 cm, pero en el caso de los ficus en general se puede hacer sin problemas, dada su facilidad para rebrotar tras una poda enérgica, sin demasiado peligro de ahogar al patrón o el brote del injerto.

Una semana después el brote mide unos 4 cm. Ya tenemos una higuera de la variedad deseada.

Y aquí está después de 27 días. Ha crecido 30 cm.