TECNICA   DE   ETIOLACION

 

La etiolación o etiolado es una técnica basada en la capacidad de una rama vegetal en transformar su corteza con cloroplastos, capaz de realizar la fotosíntesis, en corteza sin cloroplastos, muy parecida a la corteza de las raíces, privándola de la luz mediante la colocación de una cinta opaca alrededor de la parte de la rama que queramos etiolar.

De esta manera la corteza transformada tiene mayor facilidad en emitir raíces, lo que permite la reproducción clónica de las plantas, especialmente las muy reácias a enraizar.

En la naturaleza se produce este fenómeno de forma espontánea al quedar cubierta una rama baja de un arbol, arbusto o liana por un desprendimiento de tierra o por las hojas caídas en Otoño. Al quedar privada de la luz, la parte enterrada sufre un proceso natural de etiolación con posterior emisión de raíces. Esto mismo ocurre en las técnicas de acodo simple y aporcado.

 

En esta imagen se ven varias ramas inferiores de un arbol mundani, Acrocarpus fraxinifolius, conseguido por el enraizado de una rama directamente en el suelo, a las que se les ha rodeado la corteza en distintas partes con papel de periódico cubierto por cinta adhesiva, para privarlas de la luz. Se debe hacer así en las ramas expuestas a la luz solar directa, para que el sol no recaliente (cueza o queme) la zona a etiolar. El papel de periódico no deja pasar la luz y su color blanquecino no se sobrecalienta con el sol directo. Al cabo de unos meses, entre un mínimo de tres y un máximo de doce, al quitar la cinta adhesiva y el papel de periódico, la corteza está ya etiolada. Entonces se corta la rama por debajo de la zona etilada, se le ponen hormonas de enraizamiento y se siembra en una maceta o en su lugar definitivo, ya que en el arbol mundani no funciona el acodado aéreo, por su fuerte tendencia a la autopoda de las ramas más bajas.

En esta otra  imagen se ve una rama de Litchí sinensis rodeada por una cinta negra. En este caso se puede poner una cinta negra, pues las hojas le dan sombra e impiden que el sol recaliente la zona a etiolar, por lo que se puede prescindir del papel de periódico.

Pasados entre tres y doce meses se retira la cinta opaca y se observa la corteza etiolada, ya sin cloroplastos, con la superficie absortiva como la de las raíces y con puntitas que son los primordios radicales. En este momento se pueden seguir dos caminos: hacerle un acodo aéreo, método muy empleado por los viveristas y los maestros del Bonsai, o cortar la rama por debajo de la zona etiolada, ponerle hormonas enraizantes y sembrarla en una maceta o en su lugar definitivo.

En esta otra imagen se ve una rama de aguacate rodeada por cinta opaca de embalar.

Y aquí se aprecia otra rama de aguacate ya etiolada, tras quitarle la cinta de embalar. En este caso se pueden seguir los mismos caminos que en el caso del Lichí sinensis: acodado aéreo o siembra de la rama en maceta o en su lugar definitivo con hormonas enraizantes.