Injerto en Coníferas

 

Pongo como ejemplo un injerto de Pino piñonero (Pinus pinea) sobre Pino Carrasco (Pinus halepensis).

 

Las coníferas, por su savia resinosa, deben injertarse en pleno invierno, cuando emiten menos resina por estar en el período de descanso. Se injertan por el método de Hendidura lateral bajo bolsa de plástico, conservando el ápice del patrón, que estira la savia hacia arriba, la cual pasa por el injerto y favorece su agarre. Si el patrón es muy joven se hace un único injerto de Hendidura plena simple con una ramita del mismo grosor que el patrón. Si se trata de un patrón más crecido, se hace un injerto de Hendidura lateral con una ramita de menor grosor que el patrón. En este último caso se le pueden hacer varios injertos al mismo tiempo y a distintas alturas.

 

En el caso que les presento el patrón es más grueso que la ramita a injertar y por lo tanto el injerto es de Hendidura lateral.  Hoy es viernes día 2 de Febrero de 2007, son las 15 horas, el suelo está mojado por una lluvia reciente, no sopla el viento, la temperatura es de 12ºC y el cielo está despejado.

 

  El patrón es un pino carrasco sano y vigoroso de unos 7 años.        

 

  

 

Se escoge una zona del tallo lisa y recta cercana al ápice del patrón.

 

 

Con el cuchillo de injertar se hace un corte hacia abajo en la corteza en forma de lengüeta, profundizando un poco hasta la madera.

 

 

Aquí vemos el corte ya terminado.

El mismo corte anterior.

Esta es la ramita a injertar. Se debe elegir una ramita sana y a ser posible de la parte del pino piñonero que mira al sur, por recibir más energía solar y tener más azúcares en sus hojas y tallo.

Después de arrancar las hojas inferiores, con el cuchillo de injertar se rebaja la parte inferior de la ramita en doble bisel.

La otra cara del corte en doble bisel.

El doble bisel visto de lado.

Se procede a introducir la ramita en el corte del patrón.

Se ajustan bien las dos partes del injerto.

Y se atan con cinta plástica transparente o con rafia. Si con el atado se cubre bien toda la zona del injerto, no hace falta poner mástic de injertar.

Y aquí tenemos el injerto acabado.

 

Para evitar que la ramita injertada se deshidrate se moja bien con agua bien limpia.

 

 

 

 

 

A continuación se cubre la ramita mojada con una bolsa de plástico transparente y se ata por su parte inferior.

 

Si el patrón está en una zona muy soleada, se cubre el injerto con una rama atada por encima, para que le haga sombra.

Pasados 30 días se quita la bolsa de plástico y, cuando la yema de la ramita brote en primavera, se desata el injerto. Pasados unos días se corta el ápice del patrón por encima de la ramita injertada y paulatinamente a lo largo de unas semanas se van podando todas las ramas del patrón, hasta que solamente quede el injerto.